The fidgeters

To fidget es una verbo en inglés que no tiene traducción a una palabra sola, pero sería algo así como moverse inquietamente.

Los fidgeters de colectivo (o subte) son algo que me ponen de muy mal humor. Paso a describir dos situaciones:

Me subo al subte D en la estación Catedral. Hora pico, no cabía un alfiler más. Me acomodo en un rincón y tomo aire esperando que se vacíe lo antes posible. A eso de dos estaciones después, el señor que estaba sentado delante mío guarda en su maletín el libro que está leyendo, guarda los anteojos y se pone la mochila. Mira expectante por la ventana, como queriendo ver el nombre de la estación y se queda en posición de "estoy a punto de pararme". Yo, feliz, aliviada por la pronta liberación de un asiento justo adelante mío, me acomodo como para que nadie se me meta por el costado y quedo pendiente de que llegue el momento de la liberación.

Llegamos a la estación siguiente, y no se baja. Lo miro mejor. Pienso, quizás me equivoqué, quizás sólo quería guardar el libro. Pero no. Se vuelve a acomodar expectante en la punta del asiento, mira por la ventana buscando el cartel de la estación. Bien, es la siguiente, pienso.

Llegamos a la próxima estación. Mira para otro lado, pone cara de distraido. A esa altura mis ilusiones se estaban desvaneciendo y lanzo un suspiro. Me mira con cara de víctima. Trato de ignorarlo.

Pasan varias estaciones más, y yo ya resignada, o tratando estarlo, me pongo el mp3 y miro para otro lado. Pero el tipo, se ensaña en amagar en CADA ESTACIÓN. Agarra el maletín, mira por la ventana. Agarra unas llaves. Se acomoda el abrigo. Parece que se está por parar, no, se endereza en la silla. Y cada pequeño movimiento que hago en respuesta, es observado por él con deleite. Lo miro con cara de orto. Me mira con cara de víctima.

¡¡Y cómo lo disfruta!! Pone cara de boludo, pero lo dis-fru-ta. Obtuvo atención sobre su persona en absolutamente TODAS las estaciones de la línea D. Sí señores, el tipo se bajó finalmente en Congreso de Tucumán. Es decir, que no es que dudaba o estaba perdido. Todo ese tiempo él SABÍA que se bajaría al final del recorrido.

¡Maldito gusano rastrero! Robando la atención de las personas...

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