sábado, noviembre 14, 2009

Nueva Palmira

Hoy vi una culebra aplastada contra el asfalto. Atrapé un sapo, y sentí su panza suave contra la palma de mi mano. Por un momento pensé en meterlo en un frasco y llevarlo. Pero abrí las manos y lo vi saltar al vacío.

Hoy vi un atardecer en el río. Metí la punta de mis pies, y después un poco más. Arremangué los pantalones, pero no subieron tanto. Y ahí me quedé mirando.

Imaginé que así se vería alguna parte de Japón. Varios barcos anclados, cargando o descargando mercadería, indiferentes a la costa. Después anocheció. Los barcos seguían ahí, solo que un poco más lejos. Sus luces sonaban pretensiosas, con tanta agua oscura hasta la orilla.

Hoy vi la foto muy antigua de una señora muy vieja. Me pareció ver que cuando la miraba me gruñía, achinando los ojos y mostrándome los dientes. Volví a mirarla, pero me fui, asustada. Más tarde vino alguien y no me quiso mostrar una foto, que tenía otra cosa fea. Era la foto de un niño deforme. No la vi.

A la tarde las chicas me peinaron. Yo me puse una flor roja en la oreja izquierda. Y también me pintaron las uñas de fucsia.

Posé, y fui diva por un atardecer. Hermoso. Frente al río. Ese fotógrafo es el mismo que más temprano, me extendió una postal suya, que era la foto de una amiga mía. Inesita. Una flor roja en sí misma. Hoy, por un rato, nos unió un fotógrafo, y la alegría de ver las diferentes tonalidades de verde que tiene la naturaleza.

Hoy escuché al pasar Me darás mil hijos. Y me gustó sentir la vida que tienen mis recuerdos. O la vida misma. Después escuché Maní, y pensé en aquel otro hombre. También me alegró.

A la noche, ya de madrugada, volvía por la ruta. Miraba las estrellas, qué intensas se ven. Y me gustó sentir ganas de enamorarme, de tener un gran amor, muchos hijos, e irnos de vacaciones en una gran camioneta. Enamorada. Qué fuertes se sienten los olores cuando una está enamorada.

jueves, noviembre 12, 2009

A medias

Try to watch the destruction with detachment, almost as if it were happening to somebody else. Say yes to the process by meeting it halfway.

miércoles, septiembre 16, 2009

La foto para la hinchada

Esta foto fue tomada y subida, gracias a la inspiración de Sofía Vega, que despertó mi cholulismo oculto.

Señoras, señores, Luciano Cáceres cargándome cual carne de neón. jejeje




domingo, septiembre 13, 2009

Carne de Neón

En esto estuve ocupando mis días los últimos dos meses






Son casi todas fotos del equipo técnico ¡Qué lindos todos! ¡Los quiero!

Espero que les gusten las fotitosss

jueves, septiembre 10, 2009

Bendito tu paso por este mundo

Última foto con mi abu

Sin palabras.
A mi abuelita.
Que siempre se hizo odiar, y amar. Al mismo tiempo.

Todo junto.

Abu, gracias por todas. Gracias a vos, también soy lo que soy hoy.

Te llevo siempre.

Y cuando vea a una señora paqueta con sombrero, o escuche un castañeo de pulseras, por un momento voy a pensar que sos vos.

Y serás vos.

Te quiero, gracias por haber sido.

martes, agosto 25, 2009

Mareas

En tus ojos está el mar.
Me gusta sentir los flujos
las corrientes.
Ver con mis propios ojos
el agua infinita, incansable, que se mueve inquieta, acomodándose, respirando.
Inabarcable.

Nademos, nademos juntos, desnudos. El agua fría y suave nos masajea. Es el espacio y el tiempo que nos moldea.
Es la vida que se estira y se retrae entre nosotros dos.

Me encantaría pasear en tu orilla con la marea baja, y surfear tus mareas altas.

Estoy ahí. Parada mirando. Soy testigo. Soy parte.

sábado, agosto 22, 2009

De crestas y túneles

Hay etapas en la vida en las que uno la tiene re clara. Ve las cosas como si fueran una vidriera, una película. Las analiza, las mide, pesa, y llega a una conclusión. Una conclusión reveladora, que le da sentido a todo lo que vivió.


Y hay etapas en la vida en las que uno vive.




Estás subido a la ola, y en la ola hay bolsas de basura, arena, aguas vivas, chancletas y peces de colores. Todo conviviendo al mismo tiempo y con el mismo vértigo.
El viento en la cara, el sol secando el sudor, y haciéndote sudar de nuevo, la tierra se te pega en el cuello, se te mete dentro de las uñas.

Y estás feliz.

Vas y venís corriendo como un colibrí. Todos te dicen que "siempre sonriendo vos" y al rato, "pero qué seria". Y te baja la presión. Y te sube y baja. Un vaivén emocional un sacudón un lavasecarropas en un día de lluvia.

Supongo que llega un momento en que se detiene y la fuerza centrífuga te arroja lejos, para ver todo desde afuera otra vez.

Pero ahora, en la cresta de la ola. La mismísima cresta, y ni idea a dónde me llevará, a dónde quiero que me lleve y si está bien o mal lo que quiero. Surfeando tubos. Túneles de tiempo.