Pensar que cuando la pena ahogaba mi corazón... nada. Ahogaba mi corazón.

Y eso también pasó.

Qué fácil es ver el dolor a la distancia, y qué fácil es olvidarse de que el dolor se va.

Me voy a dormir pensando en todo este tiempo inmenso. En la incertidumbre del qué vendrá. Tratando de abrazarla y de no echarla. Que sea mi almohada un tiempo. Un tiempo largo y necesario.

Tiempo de mí.

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