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Sueño psi

Soñé que estaba en terapia. Era una casa con jardín, y muchas ventanas y puertas de vidrio. Había mucha luz. Se veía todo el tiempo gente que pasaba atrás de la puerta, o las ventanas. A veces entraban, hacían preguntas y salían. Mi psicólogo cambiaba de posición constantemente. A veces sentado en un sillón frente mío. A veces el sillón parecía más lejos. Mejor dicho, nuestra relación en el espacio era la que cambiaba constantemente. De repente yo estaba parada al lado de la puerta y él seguía sentado. Después yo sentada en el piso en otro rincón, y él arrodillado, como levantándose de un puf muy bajo. Hasta que él también se para y me dice que quién es esa nena que interrumpe constantemente. Era Juanita que entraba, lloraba, decía algo, agarraba cosas y no quería salir. Atrás siempre entraba Paloma a querer sacarla, pero a veces se quedaba a escuchar y opinaba. Al final de la sesión, me plantea que si no me molestaba que Paloma haya escuchado cosas tan íntimas. Le digo que no, que ell...

Sueño gore

Soñé que estaba en un laboratorio o consultorio médico. Había dos científicos, que bien podrían haber sido mecánicos con trajes blancos. Eran mis amigos, o conocidos. No sé bien por qué cuestión me tienen que cortar la mandíbula. No era algo cuestionable ni terrible. Simplemente me dicen "A la sierraaa!" en tono jocoso y yo de mala gana acepto. La sierra era la típica que se ve en una carnicería. Yo voy y (aquí debo reconocer que con algo de miedo) pongo mi boca abierta entre la sierra y la accionan. Empiezan a cortar y era angustioso, pero era algo que había que hacer. Imaginaba cómo mi cráneo quedaría abierto en dos, pero no lo relacionaba con mi muerte. De repente uno dice "Alto!" y deciden que ese no era un buen método, ya que me moriría. Entonces agarran una sierra manual y empiezan a darle a mi articulación derecha de la mandíbula. Yo puteaba porque así sería más lento y doloroso. Soporté con estoicismo la vibración de la sierra a velocidad lenta. Lo que más m...

Un nuevo ser en este mundo

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No importa lo que pase. Sé que al final de cuentas, voy a terminar siendo escritora.

Mujer

Soy como un campo de maíz que domina el suelo. Avanzo firme, abarcando el horizonte. Las pisadas dejan huellas que duran temporadas. Pero también soy el león dorado que acecha a sus presas detrás de mis propias hojas. Si llueve, las pisadas se hunden en mi pecho, soy frágil. Plácida dejo que los mosquitos beban, y los sapos también. Soy las nubes que descansan sobre las puntas de todas mis hojas. El silencio que duerme al paisaje. Por eso te abrazo. Por eso tu siesta en mi suelo me hace caricias.
¿Qué pasa hoy que quema? Queman las ganas de abrazar, pierde el sentido la soledad. Será la luna, esa que despierta los rincones dormidos al sol... Tu luz, azul, hierve en mis venas, encandila lo que no veo. Y miles de manitos golpean por salir, como burbujas atravesando una masa de agua tibia. Me llena de libertad y pena a la vez. Tus dos caras, falsa moneda. Una puro amor, potencia, libertad y confianza. La otra, ay! quema. Queman las ganas de abrazar. El tema es toda esa realidad, que en realidad es esfera. Ni un lado, ni el otro. Todo un mundo.

El soportable peso del ser

Hoy no es otra cosa que el día despues. ¿Después de qué? El hito. Lo que tanto imaginamos. Lo que tanto temimos. Lo que tanta energía pusimos. El clímax. Meses, meses pensando, sitiendo, analizando. "¿Qué pasaría si...?" Bueno pues, parece que después de tanta vuelta, no era para tanto. Qué pasaría si vuelvo a ver a P., tocarlo, abrazarlo, besarlo... Aparentemente nada. Y creo que eso es lo más terrible jajaja. Tanto nervio y especulación para nada. Es un día más. Él es el mismo, yo soy la misma. Y está todo bien. Punto. Pero punto. Punto de que nada más. Ni siquiera me de intriga qué viene después del punto. Seguramente con los días empiece a tejer y destejer nuevas teorías, nuevas historias, proyecciones, y deseos. Pero mientras la vida misma hacia adelante. Y ya.