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Sueltas

Un canto a la luna Un pororó Una mirada esparanzada, presente contenta miel miel miel Incógnita, paciencia soledad, fuerza amor Vida. Sobre y bajo todo, vida.

Escuchen

La primavera se está gestando Puedo escuchar el sonido de la savia de todos los árboles Su rumor, sereno, va gestando la revolución Paciente, irrefrenable. El mana de cada capilar llegando al otro contándole en voz baja que está ahí "Estoy acá" Yo también Yo también Yo también Responden las savias de los otros vasos Y de un momento a otro La conciencia es torrente Direccionado Pacífico, inocente y eterno Reverdeciendo hasta a los musgos Llegando apaciblemente a destino Que es justamente, donde está Donde tiene que estar

Silencio y rugido

Imagen
"La luz entraba a raudales por las ventanas y bañaba sus fotografías y el poema que componíamos nosotros dos sentados juntos por última vez. Robert muriéndose: creando silencio. Yo, destinada a vivir, prestando oído a un silencio que tardaría toda una vida en expresar" *Patti Smith, del libro "Éramos unos niños", donde cuenta su vida junto a su primer amor, Robert Mapplethorpe.

Antes del amanecer

Hermosa, hermosa obra de arte. Pongo esta parte de la peli porque es la parte en que se despiden. Y uno en ese momento está pensando "¿Valió la pena?". Y sí, valió la pena. Esa sonrisa de Celine hizo valer la pena toda la película. Peli de Richard Linklater
Hoy soy invisible.

¿Algún traductor en la sala?

Me estresan los hombres. Me estresa pensar en ellos, enfrentarme a ellos, verlos, hablarles, entenderlos. ¡No los entiendo! No me entiendo a mí frente a ellos. Es como llegar a la frontera de un país de Europa central, y mirar los Alpes desde este lado. Y que un agente de aduana me pida el pasaporte en otro idioma. Un idioma rarísimo, con muchas erres. Áspero. Y yo me quedo con la mente en blanco, mirándolo. Imaginando lo que sucede allá, del otro lado, en un bosque en medio de los Alpes. ¿Algún traductor en la sala?

Momento contemplativo de una película nacional

Esperando la señal. Esa que entre el torbellino estire su mano, y diga "¡Ey!" Hola. Hola. Y mirarnos a los ojos. Un rato largo. Como esos silencios de nuevo cine argentino. El pibe mira por la ventana del micro... la mina escucha su mp3... Y digan la verdad, nadie, nadie en esos momentos está pensando en la película. Uno está pensando en su propia película, como si estuviera uno mismo mirando por la ventana... "Uy qué será de tal" "Qué ganas de viajar" "¿Será verdad lo que soñé?" "¿Se estará mudando?" "¿Estará bien lo que estoy haciendo" "¿Sigo así?" "Uy, mirá esa vaca..." "No, mejor así, ni lo llamo"