Hay etapas en la vida en las que uno la tiene re clara. Ve las cosas como si fueran una vidriera, una película. Las analiza, las mide, pesa, y llega a una conclusión. Una conclusión reveladora, que le da sentido a todo lo que vivió. Y hay etapas en la vida en las que uno vive. Estás subido a la ola, y en la ola hay bolsas de basura, arena, aguas vivas, chancletas y peces de colores. Todo conviviendo al mismo tiempo y con el mismo vértigo. El viento en la cara, el sol secando el sudor, y haciéndote sudar de nuevo, la tierra se te pega en el cuello, se te mete dentro de las uñas. Y estás feliz. Vas y venís corriendo como un colibrí. Todos te dicen que "siempre sonriendo vos" y al rato, "pero qué seria". Y te baja la presión. Y te sube y baja. Un vaivén emocional un sacudón un lavasecarropas en un día de lluvia. Supongo que llega un momento en que se detiene y la fuerza centrífuga te arroja lejos, para ver todo desde afuera otra vez. Pero ahora, en la cresta de la ola....